En el substrato de tierra natural previamente (18 a 20 cm de espesor) convenientemente nivelada.
Sobre esta base se colocarán las losas previamente pintadas en su parte posterior con una mezcla de cemento y agua para mejorar la adherencia.
Se presionará pieza a pieza sobre un mortero de agarre de dosificación mínima de 380 Kg/m3 (1/4). Es inaceptable el mortero de consistencia seca. Recomendamos un mortero de consistencia blanda con cono de Abrams 4-6.
La losa deberá apoyarse totalmente sobre la base de mortero a fin de evitar roturas de las piezas cuando soporten carga.
Las juntas se rellenarán posteriormente con arena fina por sucesivos barridos de la superfície.
Se evitará el paso de personal durante los siguientes días y de vehículos auxiliares de la obra durante las tres semanas posteriores, una vez haya transcurrido el tiempo correspondiente de endurecimiento del mortero.
No se efectuará bajo ningún concepto rejuntados mediante lechada de cemento que deformaria su aspecto y textura.
Se deberá elegir la disposición de las losas de manera que no se forme agua estancada, y la base deberá tener una pendiente del 2-3 %
Las piezas pueden ser colocadas sobre varios tipos de soportes: tabiques de ladrillo y soportes de hormigón o de plástico inyectado. Se requiere que las piezas a colocar tengan un mayor espesor que en la colocación convencional o que éstas sean armadas, ya que, como su nombre indica, el 90 % de su extensión es FLOTANTE. Otra consideración a tener en cuenta es la planura de las baldosas y la utilización de separadores que ayuden a mantener una junta uniforme.
Sobre el substrato existente de tierra natural previamente compactado se elaborará una capa permeable de 15-20 cm de zahorras de 0-32 mm. Las losas se colocarán sobre una base de 3-5 cm. De gravilla de granulometría de 2-5 mm y rellenaremos las juntas con arena 0-1,25 mm.
Las losas colocadas sobre arena pueden utilizarse en el acto. Unicamente la arena de las juntas requiere el tiempo suficiente para quedar asentada.